lunes, 24 de septiembre de 2018

Animal Urbano: el superhéroe argentino salido de las tinieblas dictatoriales

Animal Urbano: el superhéroe argentino salido de las tinieblas dictatoriales
Camille Pouzol (camillepouzol@gmail.com)

Bloque V5.15. Virtuales.


En la historia del cómic, el cómic estadounidense parece dominar el estilo superheroico, no merece la pena citar a todas las estrellas de papel que invadieron la imaginación de múltiples generaciones. Sin embargo, existen culturas superheroicas en muchos países y Argentina es otro ejemplo. El género de los superhéroes es sometido a varias reglas, a un número de invariables que cada autor debe respetar y que fueron definidos por el ya culto Superman que nació de los lápices de Jerry Siegel y Joe Shuster en 1938. En la ocasión del octogésimo cumpleaños del hombre de acero, nos parece interesante echar un vistazo del lado del cono sur, y más precisamente de Argentina, para descubrir un superhéroe o más bien un super antihéroe creado en la década de los noventa por Guillermo Grillo y Edu Molina: Animal Urbano. Publicado por primera vez en 1993, Animal Urbano conoció varias etapas hasta 2001, cuarta y última etapa del antihéroe.

En la segunda etapa de 1998, en el número 8 “La misión”, un texto biográfico presenta por primera vez a Animal Urbano, “en 1978, las fuerzas parapoliciales de la dictadura secuestraron a un trabajador portuario llamado Juancho Aníbal García. Como a tantos otros, lo torturaron y lo arrojaron al río, dándolo por muerto. Pero quince años después Juancho emergió convertido en un ser distinto. Un ser alimentado por el odio que corre en sus venas. Un ser que recorre la noche buscando justicia y venganza, para los que sufren el abuso de autoridad en la carne y la impunidad en el alma. Un ser que inspira terror, respeta, odio. Ese ser es la muerte, o la salvación. Es el Animal Urbano”[1]

Vamos a interesarnos en el primer episodio, publicado en agosto de1993, en el que, desde el inicio, nos encontramos con los códigos indispensables del género superheroico y un reparto en la página que nos permite ubicar a Animal Urbano en esta mitología contemporánea. Y luego, nos interesamos en los números 5, de la segunda etapa de 1997, y 1 de la tercera etapa, publicado en 1999, titulado “Violencia en el escrache”, que precisan los orígenes de Animal Urbano y le dan un tono político ilustrando la tortura y los crímenes de la dictadura del 1976-1983.


[1] Grillo, Guillermo; Molina, Edu, Animal Urbano, “La misión”, N°8, Buenos Aires, Imaginador, 1998.

6 comentarios:

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  2. Hola Camille, gracias por tu presentación.

    Resulta muy sugerente cómo planteas las diferencias estéticas, temáticas de las historietas argentinas analizadas en relación a la representación de los superhéroes de la industria secuencial estadounidense. Lo que planteas podría tener una continuidad creativa e histórica respecto a las reflexiones de la historieta rioplatense en torno al superheroé, desde la memorable saga épica "El Eternauta" de Oesterheld y Solano López como precedente de lo que vendría con el advenimiento de la Dictadura argentina (1976-1983) hasta el sui generis superhéroe "Doméstico" (2007) de Sebastián De Caro y Diego Greco, reflejo del sujeto argentino volteado por la crisis del corralito (2001). Verificando, algo que creo que expones, como es la sistemática necesidad de muchos autores de la historieta argentina de saldar cuentas con su relato nacional.

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    1. Gracias por su comentario. Al principio, había pensado en El Eternauta por supuesto, pero me parecía interesante hablar de otra historieta menos conocida. Gracias por mencionar Doméstico que no conozco y que voy a intentar conseguir. Creo que de la misma manera que los cómics estadounidenses integran los temas de la sociedad civil y de la política, las otras producciones actúan igual. La historieta tiene todos los ingredientes para pensar, transmitir y cuestionar el relato nacional. Forma parte del soft power y el boom editorial (por lo menos en Francia) de la historieta histórica lo ilustra también.

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    2. Gracias a ti, Camille. La verdad es que creo que lo que apuntamos del relato nacional es una constante de la historieta contemporánea, independientemente del ámbito geográfico o cultural. Saludos

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  3. Enhorabuena, Camille. Muy interesante exposición. Perfecto ejemplo de cómo el cómic puede servir para dejar de manifiesto los deseos de la sociedad por revisar las heridas abiertas de la historia de un país.

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    1. Gracias por el comentario. En efecto, creo que la historieta, como arte visual y media, puede cumplir con este papel historico-social. Además de ver la Historia de un país reflejada, también se ve la visión que tiene un autor o una sociedad sobre su Historia. A veces, nos dice más sobre los autores que sobre la obra.

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